Cuatro Tipos de Contextos Bíblicos

Cualquier persona que esté involucrada en el estudio medianamente serio de la Biblia dirá que debe estudiarse en contexto. Quizá también habrás leído o escuchado la muy certera frase: “Un texto sin contexto es solamente un pretexto”. Y es así. Sin embargo, a veces es un poco complicado delimitar lo que es realmente el contexto. 

Un texto sin contexto es solamente un pretexo.

En los países hispanos, la palabra “cola”, por ejemplo, tiene multiplicidad de significados. ¿Qué nos hace saber el significado? El contexto. De allí la importancia de entender este principio a la hora de estudiar la Escritura. Estudiar la Biblia en contexto significa verla en su ambiente original, ajena a nuestras concepciones modernas y occidentales.

No obstante, el contexto tiene diversas categorías y te queremos hablar de ellas.

1.Contexto Histórico. Se refiere al tiempo específico en el que el texto se produjo, o la situación particular que lo produjo. También en el contexto histórico podríamos estar hablando del momento acerca del cual reflexiona el pasaje. Aunque parezca obvio, siempre es bueno recordar que la Biblia fue escrita entre el 1.400 a. C. y el 100 d.C. Los hechos históricos definitivamente juegan un papel en la narrativa bíblica. Afortunadamente vivimos en un tiempo en el que la arqueología bíblica tiene a su disposición una vasta tecnología que nos ayuda a entender mejor los tiempos originales.

Pero la misma Biblia nos sirve de comentario histórico. Por ejemplo, entender el contexto histórico de Ester nos permitiría poder comprender el odio de Amán a Mardoqueo y a los judíos en general. Una leída al libro de 1era Samuel nos ayuda con eso. O por ejemplo, comprender lo revolucionario del concepto del Evangelio en períodos neotestamentarios, cuando el Emperador romano era considerado Hijo de Dios. Para eso los comentarios de contexto son excelentes. Lee Cuatro Recursos para Estudiar la Biblia

2. Contexto Cultural. Aunque tiene que ver con lo histórico, implica algo más amplio. El contexto cultural nos habla de las formas y costumbres de la época, las normas sociales que regían el comportamiento, lo que estaba permitido y lo que no. Tomar en cuenta el contexto histórico es fundamental. Supongamos que en unos 500 años realizan una excavación en nuestros suelos y hallan algunos periódicos viejos. Uno de ellos titula: “Anoche se enfrentaron Águilas y Leones”. Sin duda, dejaría perplejo al lector del futuro, quien deberá indagar un poco más para comprender que efectivamente se trata de dos equipos deportivos.

Muchos de los malos entendidos de la Biblia tienen que ver con la incomprensión del contexto cultural. ¿Por qué Pedro se niega a comer de lo que le ofrecen de la sábana que desciende en su visión en Hechos 10? ¿Por qué Mefi-boset se llama a sí mismo “perro muerto”? ¿Cuál es la insistencia del apóstol Juan en enfatizar que Jesús hombre era Dios también? ¿Está el apóstol Pablo ordenando a Timoteo a alcoholizarse cuando lo manda a tomar vino? Una breve revisión a los contextos culturales nos permite arraigar la comprensión a las circunstancias sociales, llevándonos así a entender qué quieren decir esos textos.

3. Contexto Textual-literario. El contexto textual tiene multiniveles. Podríamos estar hablando de los versos anteriores y posteriores al pasaje, los pasajes anteriores y posteriores, un término o concepto usado a lo largo del libro, o en una categoría de libros. El contexto textual también tiene que ver con el estilo literario del pasaje (¿Ya leíste ABC de Estilos Literarios de la Biblia?). Todos estos son importantes, y la razón es que las palabras no significan algo a no ser por lo que las rodea: otras palabras, ideas, tonos y emociones. Todo eso compone el contexto textual.

Por ejemplo, la palabra “justo” no es lo mismo para Pablo en Romanos, que para Santiago. Entender los contextos textuales, e incluso semánticos, nos permitiría limar la innecesaria aspereza luterana hacia el hermano del Señor Jesús. Una lectura en contexto de Romanos 11:29 nos permite entender que los dones “irrevocables” de los que se habla allí no son los del Espíritu Santo, sino que hace referencia al llamado perpetuo de Israel a ser el pueblo escogido de Dios.

4. Contexto Cosmológico. Se refiere a la visión del mundo y las cosas. Este es quizá el más importante, pero a su vez más abstracto. Entender la cosmovisión de los autores y la audiencia original nos permite librarnos de nuestros conceptos y circunstancias que nada tienen que ver con los que rodeaban a los autores bíblicos. El contexto para interpretar la Biblia no es el de los padres de la Iglesia, los teólogos medievales, la Reforma o el Evangelicalismo. Tampoco es el de nuestras organizaciones y concilios contemporáneos. Cuando interpretamos la Biblia usando nuestros filtros denominacionales, estamos escuchando nuestras propias voces.

El contexto cosmológico para estudiar la Biblia es el de los autores bíblicos quienes hablaban hebreo, griego y arameo, y vivieron hace tres mil años en el Cercano Oriente Medio y el Mediterráneo. Y aunque esto pueda causar incomodidad en algunos círculos, también el judaísmo es parte de esa cosmovisión. Aceptar la inspiración e inerrancia de la Biblia implica reconocer también que los contextos que la produjeron son parte de ella, y familiarizarnos con ellos nos permitirán interactuar con la Escritura más naturalmente.

Aceptar la inspiración e inerrancia de la Biblia implica reconocer también que los contextos que la produjeron son parte de ella, y familiarizarnos con ellos nos permitirán interactuar con la Escritura más naturalmente.

Es un trabajo que requiere esfuerzo, pero comprender esta mentalidad, nos ayuda a poner a raya nuestros conceptos modernos que en ocasiones imperializan, es decir se imponen a la fuerza en los pasajes bíblicos, haciéndolos significar algo que jamás intentaron significar. No hallaremos la verdad de Dios mientras forcemos la Palabra a decir lo que nosotros nos parece que deba decir. Por cierto, todas las publicaciones que hacemos en las redes van orientadas a proporcionarte un poco de luz acerca de los contextos, porque ya sabes que nuestra meta es brindarte herramientas para que aprendas a estudiar la Biblia con mente y corazón propios. ¿Ya nos sigues en Facebook e Instagram?

Comprender la verdad de Dios causará impacto en la forma como vivimos, porque andamos según lo que creemos. ¿No es así? ¿Tú qué crees?

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