Cinco Tipos de Lectores de la Biblia

(¡todos queremos ser el quinto!)

Se espera que todo creyente lea la Biblia de manera constante. Sin embargo, en nuestras iglesias hay un gran grupo de personas que no lo hace, mientras otras lo hacen bajo ciertas formas, bien sea por imitación o intuición. En muy pocos lugares se enseña al cristiano las destrezas que se necesitan para abordar el texto sagrado. De manera que ya pasado un tiempo, establecemos un hábito que parece relativamente funcional y andamos nuestra vida cristiana dando por sentado que de esa forma está bien, o por lo menos, que es medianamente aceptable. A continuación describiremos los tipos de lectores bíblicos más comunes.

Lector Bibliomántico. El lector bibliomántico necesita una biblia física para su maniobra: abrir la Biblia al azar, y llevar su vista hacia donde “el Espíritu lo dirija”. Hoy puede leer Génesis 6, mañana Job 40. Si le abre en Abdías, probablemente intente nuevamente y trate algo más comprensible, como Juan 15. El lector bibliomántico luego de años de contacto con la Palabra tiene comprensión parcial de la escritura porque es así como la lee. Su comprensión de la historia bíblica general es escueta porque prácticamente ha visto la película por partes y sin la respectivas secuencias de los relatos.

Lector Ocasional. El lector ocasional, tal como lo indica su nombre, lee la Biblia a veces. Casi siempre busca leerla cuando está triste o tiene una decisión importante que tomar. Si ese es el caso, las biblias con las promesas subrayadas son sus preferidas. Existe una tendencia por su parte a buscar los salmos y las hermosas palabras de Isaías. No importa si la promesa fue dirigida a Israel o a sus enemigos, promesa es promesa, y si le sirve para calmar su ansiedad o tener respuesta a su inquietud, así sea a corto plazo, será suficiente. El cristiano que lee la Biblia así no podrá crecer en el conocimiento del Señor porque tiene un hábito que le mantiene sistemáticamente desnutrido.

Lector Exclusivista. Este lector también podríamos llamarlo melindroso. Es ese lector que lee de Mateo a Juan y de nuevo, o solo las epístolas paulinas. Algunas partes del Antiguo Testamento como las historias de Sansón, David y Goliat y Elías. Esas partes de su biblia están más usadas porque es lo que siempre lee. El lector exclusivista generalmente lidia con la frustración de la incomprensión de esta forma. Hay partes de la Biblia muy incómodas entonces se satisface solo con las que le parecen cómodas. Este lector no está desnutrido, pero está perdiendo la bendición integral que produce la Palabra porque lo desconocido le intimida.

Lector de Planes. El lector de planes es un lector sistemático y determinado. Hace planes de lectura de cuatro o cinco capítulos diarios, sean los profetas o las cartas. ¿Qué le queda al final de la lectura? No mucho, pero leyó, y eso es lo importante. Al final del año podrá decir que leyó toda la biblia por quinta vez, o sexta. Si participa de planes de lectura tipo ensalada: Marcos 4, Ezequiel 48 y Salmo 12, pues, quedará un poco desenfocado al final de la lectura, pero ¿qué importa? Al llegar el 31 de diciembre, podrá sentirse satisfecho una vez más de haber logrado su meta espiritual.

Lector Óptimo. El lector óptimo es quien lee la Biblia en orden, constantemente y con el enfoque correcto. Para él no es una carrera de velocidad, no es un ejercicio meramente intelectual, busca a Dios en cada línea porque sabe que hallándole será transformado cada vez más conforme a la imagen de Su Hijo. Puede que a veces se descuide y pase varios días sin leerla, pero siempre buscará la forma de regresar a la Palabra porque sabe que allí está la sabiduría para la vida. El lector entiende que no se trata de un libro que “tiene” que leer, sino que disfruta sentarse a los pies de su Señor.

Quienes escriben han sido en algún momento los primeros cuatros lectores. En diferentes temporadas y por distintas circunstancias, caímos en ciclos dañinos que minaron nuestra capacidad para escuchar a Dios en sus términos. Claro que Dios siempre hablará a quien se acerque a Su Palabra, aún de formas incorrectas. Sin embargo, hay hábitos que pueden ayudarnos a escucharle de mejor manera, y por ende, tener mejores resultados al acercarnos a la Biblia.

Hay hábitos que pueden ayudarnos a escucharle de mejor manera, y por ende, tener mejores resultados al acercarnos a la Biblia.

También podemos decirte que hemos experimentado la enorme diferencia que existe cuando nos encaminamos más al perfil del lector óptimo: un libro a la vez, de principio a fin, aún cuando es un libro incómodo o incomprensible, porque si es la Palabra de Dios, entonces expresa Su carácter y por tanto es válida y relevante. Por eso hemos decidido ayudar a gente como tú que nos lees, dispuesta a hacer las cosas distintas para ir a un mayor nivel de conocimiento del Señor. 

¿Y tú? ¿Con cuál lector te identificas? ¿Crees que tus hábitos de lectura pueden mejorar? ¿Sabes cómo hacerlo? ¡Déjanos tus comentarios!

3 comentarios en “Cinco Tipos de Lectores de la Biblia”

  1. Gracias al padre bueno que puso en mi camino a estas maravillosas personas porque me han sido de gran enseñanza para mi lectura bíblica los honro y Dios los siga usando y bendiciendo

  2. Pingback: Seis Cosas para las que no Sirve la Biblia (parte II) – Salmo Uno Tres

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