Tres Características de Un Discípulo Exitoso

Advertencia: para los autores de este artículo la prosperidad bíblica es un estado de éxito en relación con el caminar y hacer la voluntad de Dios en cada una de las áreas de la vida. 

¿Has oído hablar de la expresión “Un perro sin cola”? Se usa para decir que algo está incompleto o que no cumple su propósito. ¿Qué te parece la idea de un aprendiz que no está aprendiendo? Es completamente absurdo. Pero es una de las incongruencias en la que podemos caer los que decimos seguir a Cristo: ser discípulos y no dedicar tiempo ni esfuerzo en aprenderle. Es un perro sin cola. 

Una de las incongruencias en la que podemos caer los que decimos seguir a Cristo es ser discípulos y no dedicar tiempo ni esfuerzo en aprenderle.

Hoy día estamos saturados de recetas, planes y programas que nos prometen la vida cristiana exitosa. Muchos de ellos contienen la oferta de una formación express que requiere poco tiempo y esfuerzo de nuestra parte, algo muy propio del marketing contemporáneo. Esta idea también sugiere, no de manera directa, que no se necesita conocer mucho la Biblia y las excusas van desde que hay partes que no son relevantes hasta que solo debemos saber si la vamos a vivir y nada más.

Sin embargo, si la mayoría de los cristianos acordamos que la Biblia contiene las bases de nuestra fe, también reconoceremos que lo que ella contiene es verdad hoy. Así que veamos qué tiene que decir la Biblia con respecto a lo que venimos discutiendo:

“Bienaventurado el hombre que no anda según el consejo de los impíos ni se detiene en el camino de los pecadores ni se sienta en la silla de los burladores. Más bien, en la ley del SEÑOR está su delicia, y en ella medita de día y de noche. Será como un árbol plantado junto a corrientes de aguas que da su fruto a su tiempo y su hoja no cae. Todo lo que hace prosperará”. Salmos 1:1-3 (RVA 2015)

Puntualicemos entonces tres características de este discípulo del que nos habla el salmo:

  1. El discípulo se distingue del que no lo es porque tiene afectos diferentes. “…en la ley del SEÑOR está su delicia…” Mientras que el interés del hombre carnal es hacer lo que le parece, el discípulo, que en este salmo se identifica como el justo, se deleita, halla placer, le gusta, disfruta la ley del Señor. La ley, el precepto, las ordenanzas, la Palabra, las Escrituras, son un factor fundamental en la vida del discípulo. Si eres un discípulo, necesitas estar en contacto permanente con el pensamiento del Maestro, el cual se encuentra concentrado en la Biblia.
  1. El discípulo se expone de manera constante y sistemática a la Palabra. “…y en ella medita de día y de noche”. El salmista nos dice que el justo se deleita en la ley y medita en ella de día y de noche.  Es decir, alguien que se considera discípulo no va a la Palabra esporádicamente sino que tiene un estilo de vida en el que rumia, piensa, considera, emplea su energía mental en función a la Palabra. Esto implica también la plena comprensión de que hablamos de un proceso de toda la vida que no acabará porque las riquezas de la gloria de Dios son infinitas.
  1. El discípulo indefectiblemente producirá fruto. “Será como un árbol…que da su fruto a su tiempo…” La fructificación es un resultado natural de un árbol bien nutrido. Alguien que permanece en la Palabra va a experimentar transformación en diferentes áreas de su vida. ¿Qué es fructificar? Lo que la Biblia enseña es que llevar fruto es parecernos más a Cristo en la manera de pensar y actuar. Ese proceso se da de manera orgánica por la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas, y la exposición a Su Palabra juega un rol fundamental.

Así que si en algún momento has sentido que tu vida cristiana está débil, o tu relación con Dios es fría y distante, intenta escucharle disciplinadamente, como lo haría un discípulo. Si te fijas, el Salmo 1 hace resonancia a las palabras dadas a Josué : “Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá bien”. (Jos. 1:8- RVA 2015) La prosperidad real es andar en las obras que el Señor preparó para nosotros de antemano. (Ef. 2:10)

¿Hallas deleite en la Palabra? ¿Te cuesta mantener el hábito de lectura y estudio de la Palabra? ¿Sientes que nada de lo que has hecho te ayuda a crecer en Dios? ¡Déjanos saber en los comentarios!

6 comentarios en “Tres Características de Un Discípulo Exitoso”

  1. Antes no le daba el valor que le correspondía a la Palabra de Dios. Pero gracias a Dios y lo que he aprendido de personas como ustedes he creado hábitos, disciplina y pasión por aprender más de Dios en la Biblia. Excelente contenido. Estaré atenta todas las semanas

  2. El deleite en la palabra es mi mas grande gozo! Una vez que el fuego se enciende por el amor de Jesús no hay nada que pueda apagarlo!… Hermosa palabra los bendigo y que sean de gran edificación para quien los lee!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *